Festejo a Coatlicue, mejor conocida como la Virgen María, en Nueva York

luterana-1

Al finalizar el 2014, durante el mes de diciembre, se dieron increíbles eventos que dejaron marca en la comunidad hispana de Nueva York. Uno de ellos fue el evento en honor al cumpleaños de la Virgen. El éxito para la comunidad latina fue rotundo. Los organizadores, en conjunto con la Iglesia Luterana de Manhattan y el Grupo Miztli, de New Rochelle, crearon un espacio que dio una acogedora bienvenida a la comunidad inmigrante de habla hispana.

La festividad comenzó con un ambiente de kermés. Se colocaron mesas en las cuales los vendedores de diferentes productos ofrecieron a la concurrencia sus mercancías de dulce y celebración. Desde comida prehispánica oaxaqueña, esculturas frutales, artesanía y escultura de inspiración prehispánica, joyería hecha a mano, hasta servicios sociales que buscan ayudar a la comunidad, como talleres de inmigración, clases de inglés, y la presencia de el Laundry Workers Center, quienes estuvieron repartiendo información sobre derechos de los trabajadores. Pueden visitar su sitio web en www.lecu.org para mayor información.

Al evento no podía faltar la presencia de artistas plásticos. Durante la presentación de arte “México Despierta” se introdujo a los artistas, quienes brevemente hablaron de las piezas que expusieron. La imagen de la guadalupana fue una de las imágenes que resaltó más entre las obras. Tal fue el caso de la pieza de Alicia García, quien presentó un retrato de la Virgen en azul con el número 43 en el pecho (www.aliciagarciadeleon.com).

Miguel Mendoza también retrató a lápiz y a todo color a la guadalupana sosteniendo un rifle y, en lugar de un ángel a sus pies, una imagen que resembla al caudillo Zapata.

Iván Bobadilla – Córdoba mostró una escultura de surrealismo mágico, en nuestra opinión, de las mejores piezas de la exhibición. La escultura tiene como cabeza una señal de salida en inglés (Exit) la cual es el título de la obra; ésta se encuentra encima de una caja que representa el torso de la pieza. La puerta abierta permite ver en el interior de la caja la decoración con chaquira multicolor que parte de una imagen tradicional de la virgen de Guadalupe. De igual manera, en el interior de la caja y en colores monocromáticos, se distingue la figura de la Coatlicue. La caja descansa en unas piernas pintadas con escamas verdes. Una exquisita representación contemporánea del origen, sincretismo y presente de la dicotomía guadalupana (Fridartivan@gmail.com).

Para Zaira Cortés, su enfoque artístico se deriva de su interés por el abuso laboral de jornaleros, trata de blancas y desigualdad social, el cual conoce muy bien por su trabajo como periodista en México. Contribuyó con pintura y fotografía. Algunas de las pinturas están basadas en fotografías del periódico El Diario de México.

Del fotógrafo Humberto Arellano, una imagen acerca de uno de los estudiantes que sobrevivió a la masacre de Iguala, protestando con las manos pintadas de rojo en una de las múltiples protestas que inició a los pies del Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México.

Cecilia Rodríguez, fotógrafa entusiasta, expuso dos hermosas imágenes en blanco y negro tituladas “Fuego espíritu” y “Oscuridad y luz” en las cuales plasma una técnica de claroscuro, la cual evoca una soledad nostálgica pero profunda en combinación con los elementos que se contienen.

María Jiménez presentó pinturas al óleo con elementos conocidos sobre los sucesos de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa.

El número 43 fue una imagen temática en la exhibición al igual que la Virgen de Guadalupe. Berenice Garza, artista regiomontana, presentó en un lienzo de 43cm el número 43 pintado en rojo, con una combinación de aserrín y pintura acrílica; el lienzo, cruzado por un velo negro, el cual cubría la mitad del cuadro en un bello gesto de respeto y luto.

No todos los artistas invitados a la exposición son de origen hispano. En solidaridad con la situación en México, artistas americanos también contribuyeron con su opinión plástica y activismo. Kyle Goen presentó una pieza única: la reproducción de los retratos de los 42 estudiantes desaparecidos y un espacio vacío, correspondiente al joven que fue oficialmente declarado muerto por las autoridades mexicanas; esto, una vez que la prueba de ADN de una muestra que la PGR diera del basurero donde supuestamente los cadáveres fueron quemados, resultó positiva. Dicha muestra no fue avalada por los expertos forenses argentinos que participaron en el análisis del caso. Kyle juega con la luz y la oscuridad. Los retratos de los estudiantes están impresos con una técnica de serigrafía y la pintura que usó es el tipo de acrílico reflejante usado en las señales de tránsito. Los retratos son casi invisibles ya que están grabados en una positiva (blanco) la cual se pierde en el color blanco del fondo. Sin embargo, al contacto de la luz del flash, la impresión se torna negra y permite descubrir el rostro y el nombre de los estudiantes. La obra está conformada de forma geométrica mas no simétrica, lo cual obliga al espectador a analizar y observar más de cerca; cumple el propósito de forzarte a pensar en un punto de desigualdad y, por supuesto, el número 43 no podía faltar en la parte inferior, encapsulado en una expresión gráfica de cómic en auxilio y pintado con un estilo urbano de grafiti, donde la tristeza se respira como si fuera una pared abandonada en algún pueblo lejano como Iguala.

Otro artista, o mejor dicho, colectivo de artistas, denominado Bordando por La Paz NYC fue también partícipe de la exposición. Sus piezas consisten de bordados con frases y, de alguna manera, imágenes que denuncian la violencia. Este movimiento fue iniciado por la poetisa mexicana Cecilia, en respuesta al asesinato de su hijo en México. El movimiento se ha extendido fuera de México a Europa, principalmente París y ahora a Nueva York. Elizabeth, una chica caribeña quien fue la que representó al movimiento dentro de la exhibición, nos comentó que esta lucha está en todos lados y ésta es una forma de transmitirlo.

luterana-2Después de la apertura de la exhibición, de forma espontánea, el movimiento denominado Somos los Otros participó con un performance que dejó mudos a los espectadores. La pequeña obra teatral relató los sucesos del 26 de septiembre en Ayotzinapa; sólo 4 cuatro actores estuvieron en escena pero se encontraban rodeados por todo un grupo de jóvenes sosteniendo pancartas y señales. La obra culminó en un grito general clamando por justicia.

Posteriormente el arzobispo de Nueva York comenzó a bendecir la exhibición y a todos los involucrados antes de iniciar el servicio dedicado a la reina de América en su cumpleaños. Los festejos entre atole, conchas y artistas, no pudieron ser más vigorosos cuando los grupos de danza hicieron su aparición. El grupo Mazarte nos regaló los movimientos de los quetzales y no pudo faltar la danza Azteca de Cetiliztli Nauhcampa.

Author: AlejandroIV

Share This Post On