LSD Psiquedélico Alucinógeno

¿Qué es el LSD?

El LSD Dietilamida de Ácido Lisérgico tambien conocido como Ácido, ajo, tripi, cartón, ticket, micropunto, gota este es el psiquedélico más potente que se ha descubierto, ya que en cantidades muy pequeñas puede provocar efectos muy intensos. Este grupo de sustancias también son erróneamente llamados alucinógenos.

Sus presentaciones son diversas, siendo las más comunes las planillas de papel secante que se cortan en pequeños cuadritos los micropuntos o disoluciones liquidas de diferentes concentraciones. Por lo general se ingiere oralmente pero se puede absorber a través de la piel por lo que se debe manejar con cuidado.

 

¿Cuáles son sus efectos?

Los efectos del LSD producen una serie de alteraciones sensoriales a las que muchas veces se les llama viaje debido a que la experiencia parece transportarte a otros lugares. Esta puede separarse en cuatro etapas:

El inicio: Alrededor de 30 minutos después de ingerido se empiezan a sentir algunas alteraciones, los colores parecen más brillantes, los sonidos se perciben diferentes y el cuerpo puede presentar diversas sensaciones extrañas como hormigueos y temblores.

La subida: A lo largo de las primeras 2 horas después de ingerirlo, los efectos se intensifican y se presentan distorsiones visuales, diferentes visiones, patrones geométricos y un gran cambio en la manera de pensar. Dependiendo de la dosis se puede complicar la interacción con otras personas o el mantener conciencia acerca de lo que está pasando a tu alrededor.

El clímax: Dependiendo de la dosis este estado puede ser una extensión del anterior (si la dosis no es muy grande) o puede volverse una experiencia profunda de introspección y visualizaciones mentales muy intensas.

Puede ser incómodo o incluso aterrador para personas no experimentadas por lo que es importante que si buscas experimentar o estas probando un nuevo material utilices sólo media dosis.

La bajada: Los efectos se van reduciendo poco a poco después de entre 6 y 8 horas y se mantiene un cierto grado de alteración que no desaparece hasta que duermes. Es muy importante dormir bien después de un viaje LSD puesto que esto le permite al cerebro normalizar sus funciones.



¿Es adictivo el LSD?

El LSD no genera ningún tipo de dependencia física, incluso se forma rápidamente una alta tolerancia que impide que se pueda consumir frecuentemente. Sin embargo puede generar una dependencia psicológica que puede llevar a distorsiones muy fuertes de la realidad y diversas condiciones como paranoia y depresión. Es importante tenerle respeto a tu cuerpo, a tu mente y a la sustancia. No se debe utilizar descuidadamente, en exceso, por presión de otras personas o como una forma de evadir la realidad.

¿Qué hacer si alguien está teniendo un mal viaje?

Trata de mantener a la persona cómoda en un entorno agradable y tranquilo.

Busca que una persona cercana y de confianza hable con él o ella sin incomodarle. Es importante hacer de una forma calmada que todo pasará en un momento, que el efecto es temporal y no hay de qué preocuparse.

El LSD no tiene propiedades tóxicas por lo que no existe una sobredosis como tal, pero si alguien presenta molestias físicas muy fuertes, es probable que lo que haya tomado no fuera LSD o estuviera mezclado con algo más, por lo que es importante pedir ayuda si el malestar aumenta o si no se reduce en un par de horas.

Legalidad

Bajo el marco regulatorio internacional, las leyes mexicanas y específicamente la Ley General de Salud, el LSD está considerado como un narcótico ilegal y su distribución y producción se considera un delito. Bajo la nueva ley de narcomenudeo se permite portar 0.015 miligramos de LSD para uso personal.

Sin embargo, es muy difícil determinar cuánto LSD contiene un cuadrito, una gota o un micropunto, por lo que aún una sola dosis puede contener más que esta medida.

Recuerda que una dosis normal en un cuadrito va de los 35 a los 100 microgramos (µg).

Una gota por lo general trae más, pero no suele ser más de 150 o 200 µg. (1 mg. = 1000 µg)

Reducción de daños

  • Lo más importante es tener en cuenta que la naturaleza de la experiencia será determinada por la dosis, el entorno y tu situación mental, emocional y de salud. Cuidando estos aspectos, el viaje puede ser enriquecedor e interesante. Por el contrario, si el contexto, la compañía o situación personal no son las mejores, éste se puede transformar en una experiencia incómoda o difícil.
  • A pesar de que sus efectos son temporales en casos regulares, el LSD puede desencadenar condiciones pre-existentes relacionadas con la salud mental de algunas personas provocando alteraciones permanentes. Es importante tomar en cuenta el historial familiar de psicosis, esquizofrenia u otros desórdenes mentales que se hayan diagnosticado.
  • El LSD produce alteraciones muy fuertes por lo que no se debe conducir u operar ningún tipo de maquinaria bajo sus efectos, tampoco se debe intentar tomar decisiones importantes o meterse en situaciones difíciles donde se necesite actuar de determinada manera o realizar actividades específicas.
  • Es común, aún en personas que usan regularmente la sustancia, tener ataques de ansiedad o de pánico, especialmente si se incrementan las dosis. Por esta razón es bueno situarse en un lugar tranquilo con buena ventilación y sin mucha gente alrededor, además es recomendable que haya alguien que no consuma nada cuando se vaya a tener una sesión con dosis altas, en caso de que haya una emergencia.
  • Recuerda que la palabra psiquedélico significa “que manifiesta el alma o la mente” por lo que mientras más te prepares, prepares el viaje y prepares tu mente (cuidando su contenido) menor riesgo habrá de que vivas una mala experiencia.




Author: AlejandroIV

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