Ritmos Sonoros Paleolíticos

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Fig. 1. Espectrograma del cant to Hu-ku de Lola Liepja, último chamán fueguino.

Los primeros etnomusicólogos comentaron que los instrumentos de las culturas primitivas eran casi ausentes y que son irrelevantes, sin gran importancia. Los que visitaron pueblos que vivían como los paleolíticos mencionaron instrumentos rudimentarios que usaban en danzas como postes, troncos y palos gruesos golpeados contra el suelo. Lo anterior fue comentado en escritos consultados del siglo pasado como en FUEGIAN SONGS, por Erich M. Von Hornbostel, de 1956.

Sin embargo, no caracterizaron los ritmos sonoros de esos instrumentos rudimentarios. Tampoco registraron sus sonidos para estimarlos, porque cuando llevaron las primeras grabadoras de cilindros de cera, los danzantes antiguos ya habían desaparecido. Fueron aniquilados por los invasores para quitarles sus tierras para buscar oro y criar ovejas, como sucedió con los fueguinos selk´nam en 1886. Algo similar sucedió en California.

Se han encontrado muchas rocas antiguas con rastros de haber sido golpeadas con otras rocas, que han llamado gongs o campanas de roca, pero en los escritos conocidos de sus descubrimientos tampoco han descrito o estimado los ritmos de sus sonidos.

Los que han percutido rocas y lajas antiguas, las operan muy suaves como los xilófonos, marimbas o baterías actuales, no fuerte y sin un tempo musical constante como el de los instrumentos de acompañamiento de danzas antiguas, posiblemente por su educación occidental. Los sonidos suaves o de poca potencia no pueden escucharse con el ruido de los pasos de las danzas. Los estilos actuales de los percutidos se muestran en varios videos abiertos: Le llithophone, Early Rock Gong Music y Singing stones. Hasta los que no son occidentales las tocan igual y con martillos. Jean-Loup Ringot, que es uno de los mejores expertos educativos conocidos en tecnologías de la prehistoria, ha tocado rocas sonoras hasta con aplausos (1).

En el documento sobre Los primeros ritmos culturales, ya he comentado que es posible hasta estimar el rango del tempo musical o protomusical constante de percusiones antiguas, que de acuerdo a experimentos realizados, debió ser menor a 3 pps (pulsaciones por segundo). Es el rango medio y más bajo de las señales eléctricas infrasónicas del cerebro, que han llamado Delta y que corresponde al estado de dormido profundo. A continuación se comentan algunas bases para esa estimación, considerando los instrumentos rudimentarios comentados por los primeros etnomusicologos y otros artefactos sonoros conocidos provenientes de la prehistoria.

Un ejemplo de ritmos similares generados con troncos gruesos golpeados es el del machacado de granos y otros alimentos contra un tronco ahuecado, que aún se practica en varias zonas de pueblos con tradiciones milenarias. El ritmo generado es sincrónico con su tempo constante no mayor a 2 pps, como el mostrado en un video de Pounding grain y otro de Pounding fufu in Ghana.

Existen rocas antiguas conocidas y analizadas que tienen “pocitas” (como las de los molcajetes) que pudieron ser construidas con percusiones de otras rocas grandes, como la del escrito de la Piedra campana. Esas rocas no pueden percutirse fuerte con un tiempo más rápido que 2 pps. Experimentalmente se ha constatado que es difícil usar rocas grandes como percutores con variaciones rítmicas no sincrónicas.

Hasta los cantos antiguos pudieron tener ritmos similares de tempo constante. En el escrito del Ritmo de un canto selk’nam se muestra un espectrograma de un segmento de canto bifónico de Lola Liepja, último chamán fueguino. El tempo de los fonemas individuales es 150 ppm (2.5 pps) y el de los bifónicos 79 ppm (1.32 pps), como se muestra en la Fig. 1.

Un tempo constante similar se generan cuando se percuten tambores grandes como los de un video del Pow-Wow, que es cercano a 140 ppm o 2.3 pps. Algo similar sucede en muchos otros cantos y danzas del norte de la frontera. En el texto de Rhythm of War Dance Song se encontró un tempo constante similar de los sonidos del tambor.

En el documento sobre Ritmos yumanos se comenta que todos los ritmos de su sonaja son constantes y se generan en el mismo rango Delta. Muchos otros ritmos similares se tocan en otras zonas al norte de la frontera como los de  tambores con coros del los navajos, que aún se tocan en el estado de Arizona son muy semejantes a algunos de los apaches y hasta de etnias de Canadá, con cerca de 2.5 percusiones/segundo ó 150/minuto, posiblemente porque influye el uso de tambores y palos tañedores parecidos de mayor dimensión que son difíciles de operarse con mayor frecuencia.

Se encontró una grabación de cilindro Navajo indian song. En la pista abierta digitalizada se comenta que tenían más de 15,000 cantos. Se incluyen varios ritmos de tambor que eran medicinales, de guerra y especiales, de aproximadamente de 180, 120 y 210 ppm, respectivamente. 180/3 = 60 y 120/2 = 60, son tres y dos veces el ritmo cardiaco mínimo.

Existes otras grabaciones abiertas del norte de la frontera como Music Of The American Indians Of The Southwest, pero las descripciones de sus ritmos o tiempos son muy generales o nulas, aunque podrían analizarse los de los cantos grabados que incluyen acompañamiento como el del Western Apache Devil Dance, cuyo ritmo no es constante, aunque se aproxima también a 120 pulsaciones/minuto del tambor.

En el estudio de Rimos de Drum Dance, se encontraron percusiones con un tempo similar de 2 pps. Es interesante comentar que ese tempo es cercano al expontáneo natural de los seres humanos y dos veces del latido bajo de su corazón.

Lo relevante es que esos sonidos repetidos en forma constante generan efectos especiales en los que los escuchan por tiempos prolongados.

Se cree que los efectos especiales generados son cruzados: por una parte, la frecuencia infrasónica del rango Delta induce en el cerebro un estado de sueño y de mínimo gasto de energía y, por otra, al poder incrementar el ritmo del corazón aumenta la circulación de la sangre en todo el cuerpo. Es probable que ese efecto especial sea lo que origina que los danzantes y cantores no se cansen pronto y entren en un estado alterado en poco tiempo. Ese efecto especial puede ser el motivo del uso de los ritmos sonoros isocrónicos: ceremonial, curativo y chamánico, de pueblos que han mantenido sus tradiciones sonoras milenarias.

Nota
1. Jean-Loup Ringot informa algo similar a lo que opinan los especialistas en etnomusicología y música-arqueología: “No sabemos nada de los ritmos o de los tiempos de la música prehistórica. No hay ninguna posibilidad de tener informacion sobre qué tipo de música hicieron; tenemos solamente una pequeña parte de los instrumentos que tenían (todos los que fueron hechos con materiales como madera, piel, cuernos… desaparecieron.)”

Leer más: http://www.periodismolibre.com.mx/news/ritmos-sonoros-paleoliticos/

Reproducido con permiso del Investigador Mexicano Roberto Cabrera tlapitzali.com

Author: AlejandroIV

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